10 de febrero de
2026
música
Quiero hablar sobre algunos discos que escuché a finales de 2025 y que no alcancé a publicar en la playlist anual. Son solo un par de albums que me parecieron muy buenos.
Un disco indie de música cristiana pero muy chill.
BELOVED es un proyecto creado por David. Tiene un sonido muy nostálgico, a veces folk y a veces más pop pero siempre intimo (*baterías apagadas, guitarras acústicas, melodías con guitarras eléctricas muy limpias, incluso pianos por ahí). *Tiene un tema, “Benji”, que suena al j-rock de los 2000’s pero sin dejar de sonar suave y contenido.
Una escucha muy agradable, ideal para quienes les gusta la música cristiana no convencional y para quienes disfrutan de sonidos más tranquilos y melódicos.
Nota importante, el disco está dedicado a la memoria de su madre, sobre todo el tema “Farewell”.
El re-estreno de esta banda es, honestamente, un espectáculo. Lograron una mezcla de post-rock, art-rock y chamber pop que suena gigante.
Si te gusta lo que está pasando en la escena de Brixton (Londres) con bandas como Black Country, New Road, este disco te va a encantar. Se siente esa misma vibra experimental pero bien curada. También le encontré cositas que me recordaron a Tapir!, Eunuchs y el lado más técnico de Geese. Muy recomendado si tienes ganas de escuchar algo con arreglos un poco más complejos.
¡Tremendo disco! Me pasó que cuando salió Glimmer of God en 2024, lo ignoré por completo (error mío). Hace poco me acordé de lo mucho que me había gustado el Pixel Bath de 2020 y decidí darle una oportunidad a lo nuevo.
En realidad, Rock a Bye Baby es una sección del álbum Glimmer of God. Lo que más me vuela la cabeza es cómo Jean Dawson junta cosas que, en papel, no deberían pegar: hay darkwave, funk y un rock muy ochentero. Lo logra a través de texturas que parecen simples, pero que crean un ambiente súper denso y un feeling complejo. Logra rescatar la esencia de cada género sin que suene forzado.
Anterior
Depravación y justicia